La historia de Catena Zapata empieza en 1902, cuando Nicola Catena, inmigrante italiano de las Marche, planta sus primeras viñas en Mendoza. Tres generaciones después, su nieto Nicolás Catena Zapata revoluciona la enología argentina al apostar por viñedos de altura cuando nadie más lo hacía. Su decisión de plantar Adrianna Vineyard a 1.450 metros, en plena cordillera, definió la identidad del Malbec moderno argentino. Su hija Laura, doctora en biología y enóloga, lleva hoy la tercera ola: investigación científica del terroir y vinos individuales que ya forman parte del canon mundial del vino fino.










