Alfa Crux fue fundada en 2000 con origen español (originalmente O. Fournier, luego Grupo Doña Paula y otros). A lo largo de su historia, la casa supo construir una identidad propia dentro del paisaje vitivinícola de Valle de Uco, manteniendo el compromiso con la calidad y la consistencia en cada cosecha. Su trayectoria refleja la evolución del vino argentino desde sus raíces tradicionales hasta los proyectos premium contemporáneos.










